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Diciembre 2009

Reforma fiscal vs. la Teoría del rebalse

 

Autor: John Maynard

 

Recientemente hemos sido testigos de la disputa entre el gobierno actual y parte del sector privado en torno a las reformas impositivas. Durante muchos años se manejo la política económica de corte neoliberal: se sostenía de que cuanto menor fuera el estado mejor, y al sector privado le convenía esto en la medida que un estado pequeño no cobraría muchos impuestos.

 

Sin embargo siempre se sostuvo la teoría de que un estado pequeño no puede llevar a cabo muchas obras publicas, ni aportar a la generación de empleos, ni cuidar plenamente de la salud publica o la educación. En contraparte la “teoría del rebalse” sostenía que si se dejaba a las empresas privadas crecer sin muchas regulaciones ni el pago de muchos empleos, sus excedentes servirían para generar nuevas fuentes de empleos y que el “rebalse de este crecimiento” facilitaría una serie de obrar de “beneficencia” auspiciadas por patrocinadores privados, las cuales ayudarían a cubrir las necesidades de los más desposeídos.

 

El hecho es que la aplicación de las teorías neoliberales provocaron los siguientes cambios:

a)      La privatización de sectores claves del estado, dejando en manos del sector privado mucha actividades.

b)      Un proceso de reingeniería de los entes privatizados que origino una serie de despidos que han antecedido la actual crisis del empleo.

c)      La privatización de la banca, lo cual ha limitado el accionar del gobierno en las acciones de este sector.

d)      La dolarización, que acabo con cualquier posibilidad de contar con una política monetaria por parte del gobierno.

e)      La liberalización del comercio exterior, que en la década de los 80 era controlado por el estado.

 

A raíz de todos estos cambios, en la actualidad el gobierno solo dispone de dos recursos para cubrir su presupuesto:

1-El cobro de más impuestos.

2-El aumento del endeudamiento.

 

Instituciones como FUSADES han recomendado no incrementar ciertos impuestos, sin embargo, ellos representan a muchos del sector que se beneficio con el proceso de las privatizaciones, y son también quienes manejan buena parte del comercio exterior y del control de la banca. Entre sus advertencias esta una posible recesión causada por los aumentos impositivos. Lo que aparentemente no están concientes es que la recesión la estamos viviendo hace mucho tiempo. La crisis mundial ha venido a golpear principalmente a los mas necesitados, y un modelo de impuestos leves a los más ricos es incongruente con una realidad: los que más ingresos tienen son los que más fácilmente evaden el pago de los impuestos.

 

E neoliberalismo nunca quiso admitir que un estado débil que no puede intervenir eficazmente en la economía y solo contribuye a ampliar la brecha entre los más ricos y los más pobres.

 

El prometido rebalse de abundancia. que resultara en dejar enriquecer a unos pocos sin limites, nunca llego a concretar los beneficios sociales esperados. Un estado débil no puede generar muchos empleos directos, y la empresa privada considera un manejo eficiente de sus negocios en la medida que cuenta con la menor cantidad de empleados posibles y si dispone de medios para mantener los sueldos bajos.

 

Este tipo de razonamiento es contrario a las ideas de Keynes, o las políticas de obras publicas que ayudaron a Roosevelt a superar la crisis mundial de los años 30 del siglo pasado.

 

Les agrade o no a muchos sectores, la intervención directa del estado en la economía es necesaria, aunque ello implique mayores impuestos a los que más fácilmente pueden pagarlos.